12 de noviembre de 2017

Comunicados de prensa ante el fallecimiento de Nilda Eloy

Por Asociación Ex Detenidos Desaparecidos:

Desde la AEDD con profundo dolor comunicamos el fallecimiento de nuestra querida compañera Nilda Eloy.

La despediremos hoy en un acto en el local de ATE provincia, calle 8 entre 55 y 56 de La Plata, desde las 13 horas hasta las 20.

Nilda tus banderas por justicia y castigo a los genocidas, por la lucha contra la impunidad de ayer y de hoy, nos acompañan y nos guían junto a López, Santiago Maldonado, Adriana, Cachito y los 30.000.

COMPAÑERA NILDA ELOY, HASTA LA VICTORIA SIEMPRE


Por Hijos La Plata:

ADIÓS A UNA LUCHADORA INIGUALABLE

Desde HIJOS La Plata despedimos con gran dolor a Nilda Ema Eloy, compañera sobreviviente del Genocidio de la última dictadura, militante de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos y luchadora como pocos en la defensa de los Derechos Humanos.

Dueña de un humor ácido e inteligente, a la par de una profundidad envidiable al momento de expresar, Nilda fue para muchos de los militantes platenses de la generación de los HIJOS una referencia ineludible en los momentos difíciles. Su tono pausado y hondo, su claridad y firmeza para formular definiciones políticas nos formó a muchos. Cuando había que resolver una cuestión compleja, cuando había que tomar una posición ante temas complicados, allí estaba la consulta a la compañera.

Nilda era una joven estudiante platense, con interés por el arte, cuando fue secuestrada de la casa de sus padres el 1 de octubre de 1976, por una patota al mando del genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz. Sufrió la detención ilegal hasta hasta agosto del ’77, tras lo cual fue legalizada como presa a disposición del Poder Ejecutivo. En ese periplo sufrió torturas y vejaciones en 6 de los Centros Clandestinos del denominado "Circuito Camps" como La Cacha, el Pozo de Quilmes, el Pozo de Arana, el Vesubio, el Infierno y la Comisaría 3ra de Valentín Alsina. Recuperó su libertad recién a principios de 1979 desde la cárcel de Villa Devoto.

Por su caso fue condenado el genocida Etchecolatz en el juicio realizado en La Plata en 2006, y el represor Hugo Guallama en 2012. Aquel proceso de 2006 fue el mismo que nos planteó el desafío de salir a denunciar la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López. Nilda y sus compañeros de la AEDD se cargaron esa mochila especialmente en sus espaldas. Y sostuvieron con solidez el reclamo: que López había sido secuestrado por sectores vinculados a Etchecolatz. Por entonces no fue fácil sostener esa posición, menos ante un panorama con la mayoría de los genocidas en libertad, con la negación del hecho de parte del gobierno, y la construcción de una trama de impunidad y encubrimiento de parte del poder judicial en el caso que lleva más de 11 años en esa situación.

Nos queda la imagen de la presencia impecable de Nilda en todas y cada una de las luchas en La Plata y la región: con los estudiantes, con los trabajadores, con los movimientos sociales, con el movimiento LGTBI, con los colectivos antirrepresivos, con los espacios de mujeres organizadas y con todas las expresiones de la lucha popular.

Nos queda el invaluable trabajo de recopilación e investigación de datos de la Asociación Ex detenidos Desaparecidos sobre los Centros Clandestinos de Detención y Exterminio del terrorismo de Estado como uno de los aportas más valiosos para comprender en toda su dimensión la magnitud del Genocidio, y fundamentalmente para esclarecer los hechos y ayudar a la identificación de los responsables.

Nos queda también el espacio Justicia Ya, que con gran esfuerzo construyeron Nilda y la AEDD para trabajar los juicios a los genocidas desde una posición combativa.

Vamos a extrañar la palabra justa que siempre tenía Nilda, su sencillez humana, su humor oportuno, su dedicación política por llamar a las cosas por su nombre, sus cumpleaños de cada febrero en la quinta de Gorina, y mil momentos más. Con su partida y la de Enrique "Cachito" Fukman, el movimiento de Derechos Humanos de nuestro país pierde dos grandes batalladores por la coherencia y la unidad.

Desde hacía un tiempo su salud se había resentido, y venía batallando duro para recuperarse. Hace poco, en medio de alguna reunión en el marco del juicio a dos represores de la CNU La Plata, Nilda nos compartió un libro llamado "La risa no se rinde, el humor como resistencia", que compila los relatos de ex detenidos y ex presos políticos donde el humor es la herramienta vital contra la barbarie del poder. Al prestarlo Nilda nos dijo: "Para ver si nos entienden a nosotros". Nos quedamos con la imagen de la sonrisa de Nilda, aquella que mostraba su capacidad de hacer que el poder pierda, aunque sea por algún momento, su posibilidad de eternizar el Terror.

Abrazamos en este duro momento a todos los compañeros y compañeras de la AEDD y reafirmamos nuestro compromiso de seguir luchando por juicio y castigo a todos los genocidas por todos los compañeros.

Nilda Ema Eloy, Presente!!!

Ahora y Siempre!!!

NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS.


Por Herman@s de Desaparecidos por la Verdad y la Justicia:

Estamos presentes en el Homenaje a la Compañera Nilda Eloy en el día de su fallecimiento.

Abrazamos a nuestros compañeros y compañeras de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos en este momento de dolor profundo.

La Compañera Nilda Eloy es un ejemplo de lucha, de dignidad, de aliento para continuar el camino.

Testimonio con la palabra y el cuerpo para la Memoria, para la historia de nuestro pueblo, para transformar el tiempo que sigue.

Acción política clara hacia la Justicia.

Con admiración, con nuestro corazón, te abrazamos Nilda.

Compañera imprescindible.

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!
PRESENTE AHORA Y SIEMPRE

30.000 compañeros detenidos desaparecidos ¡PRESENTES!
¡Ahora y Siempre!
No olvidamos
No perdonamos
No nos reconciliamos
Juicio, castigo y cárcel común y efectiva a los genocidas

Aparición de Julio López y esclarecimiento del asesinato de Silvia Suppo


Por Correpi:

Nilda Eloy: Ella seguirá estando

Ha fallecido la compañera Nilda Eloy, histórica referente en la lucha de los DDHH desde La Plata, la ciudad en la que fue secuestrada en el año 1976 por la policía de la Pcia. de Bs. As., dirigida por los represores Ramón Camps y Miguel Etchecolatz. Torturada en seis centros clandestinos de detención, fue liberada tres años después. Desde entonces sostuvo una lucha incansable por la Memoria, la Verdad y la Justicia desde su lugar militante en la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos.

Fue testigo determinante en el juicio a los represores y emblema de la lucha frente a la segunda desaparición forzada del compañero Julio Jorge López, pero su trayectoria no se limitó a enfrentar las políticas represivas del pasado. Con la coherencia que la caracterizaba, fue también una referencia insoslayable de la lucha contra la represión de todos los gobiernos patronales que asumieron la administración del Estado desde 1983.

Y lo hizo, además, fiel a la bandera que junto al entrañable Cachito Fukman sostuvo contra los embates del oportunismo, la claudicación y la cooptación: la absoluta independencia del estado y sus administradores de turno.

Nada ni nadie condicionaba sus posiciones, sólo la guiaban sus principios. Frente a la represión de cualquier gobierno, ella caminaba por la vereda de enfrente, junto a los represaliados, siempre.

No hubo marcha o actividad antirrepresiva que no la contara entre sus promotoras o adherentes, compartiendo con CORREPI desde un panel hasta un acto, y la primera fila en la pelea por la libertad de los presos políticos, como ocurrió el pasado 3 de septiembre, cuando junto a Nora Cortiñas hizo el aguante frente a la alcaldía de Comodoro Py, reclamando la liberación de las y los detenidos/as en la marcha por Santiago Maldonado.

La prueba más categórica de su enorme valía fue la manera en que procesó su calvario en tiempos de la dictadura: “No era una militante, el enemigo, al secuestrarme y torturarme, me hizo militante”. Nunca abandonó esa condición, nunca dejó de combatir las injusticias y las desigualdades.

La perdemos justo cuando más necesitamos compañeras como ella. Porque corren tiempos de profundización represiva, porque hay un gobierno que suelta y reivindica a los represores, porque hay un gobierno que hizo de la causa Santiago Maldonado un manual de la impunidad, porque hay un gobierno que celebró el 2x1, porque hay un gobierno que mata un pibe por día con el gatillo fácil, porque hay un gobierno que viene por todas las conquistas y los derechos de la clase trabajadora, y ella estuvo en cada una de esas ocasiones, resistiendo en la calle.

La muerte nos priva de su mirada profunda y contenedora, de su emblemática cabellera blanca, de su hermoso perfil de mujer solidaria, inteligente, valiente. Pero nos queda su conducta, para imitar, y su lucha, para continuarla.

Es que -parafraseando al poeta y compañero Roberto Santoro- “ella estaba para que el mundo cambie”. Y seguirá estando en cada lucha, como Adriana Calvo, como Cachito Fukman, como cada compañero que vivió peleando.

Compañera Nilda Eloy, ¡Presente! Hasta la victoria, siempre.


Por AGD UBA:

Las compañeras y compañeras de AGD UBA expresan su profundo dolor ante la noticia del fallecimiento de la compañera Nilda Eloy, una luchadora por los derechos humanos y las libertades democráticas, miembro de la Asociación ex detenidos desaparecidos.

Nilda Eloy era una joven estudiante platense, con interés por el arte, cuando fue secuestrada de la casa de sus padres el 1 de octubre de 1976, por una patota al mando del genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz. Sufrió la detención ilegal hasta agosto del ?77, tras lo cual fue legalizada como presa a disposición del Poder Ejecutivo. Sufrió torturas y vejaciones en 6 de los Centros Clandestinos del denominado Circuito Camps como La Cacha, el Pozo de Quilmes, el Pozo de Arana, el Vesubio, el Infierno y la Comisaría 3ra de Valentín Alsina. Recuperó su libertad recién a principios de 1979 desde la cárcel de Villa Devoto.

Por su caso fue condenado el genocida Etchecolatz en el juicio realizado en La Plata en 2006, y el represor Hugo Guallama en 2012. En aquel proceso se produjo la segunda desaparición de Jorge Luis López, que tuvo a Nilda y la AEDD a la cabeza del reclamo y la movilización.

La AEDD la despide hoy en un acto en el local de ATE provincia, calle 8 entre 55 y 56 de La Plata, desde las 13 horas hasta las 20hs. Acompañamos el dolor de sus familiares y amigos. Sus banderas por justicia y castigo a los genocidas, por la lucha contra la impunidad de ayer y de hoy, nos acompañan y nos guían junto a Lopez, Santiago Maldonado, Adriana, Cachito y los 30.000.

COMPAÑERA NILDA ELOY, HASTA LA VICTORIA SIEMPRE


Por CeProDH:

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