12 de abril de 2018

Misiones
Territorial

Feriazo: Organizaciones sociales con exposición y venta de sus trabajos en plaza 9 de Julio

Ayer, en la plaza central de Posadas, las organizaciones populares nucleadas en la Coordinadora Provincial de Trabajadoras/es en Lucha, convocaron al "Feriazo" donde mostraron muchos de los productos en los que trabajan, como verduras de las huertas comunitarias, gastronomía, muebles, textiles, calzados, panadería, elementos reciclados y hasta de herrería generados desde las cooperativas y talleres populares. Por Coordinadora de Misiones


"El Feriazo que se hizo a nivel nacional fue en el marco de una jornada de lucha para visibilizar la economía popular y la crítica situación en la que vive el sector a partir de los recortes del gobierno. Exigimos que se defienda el trabajo y no se ajuste sobre el sector más vulnerable", señalaron desde la Coordinadora.

A lo largo de la plaza 9 de Julio, los posadeños recorrían los puestos organizados y atendidos por militantes de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP): el Movimiento Popular La Dignidad, Evita y Mujeres Valientes; junto a Barrios de Pie, la CCC y el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), con el apoyo de los trabajadores de ATE Misiones, que cumplen tareas en el Mercado Central y que se encuentran de paro.

Es evidente que son las mujeres las que le ponen el cuerpo, la cabeza y el corazón a la crisis, cuando hay algún recurso lo estiran, y cuando no hay, hacen magia para resolverlo.

Ellas son las trabajadoras de la economía popular, las que se pelean con la realidad todos los días en los barrios más humildes,"por eso pedimos que apoyen el trabajo que generamos desde la exclusión, porque nosotras, nosotros no somos el problema sino la solución", destacó Celeste García, del Movimiento Evita.

"Con la merienda hay apoyo escolar"

"Vinimos a mostrar el fruto de nuestro trabajo en conjunto con compañeros de otros movimientos sociales", cuenta Sofía Santander, coordinadora de la chacra 181, de Barrios de Pie. "Trabajamos en más de 15 chacras de Posadas, Candelaria, Garupá y Roca, en diferentes áreas. Tenemos merenderos desde hace varios años, que ahora que por la crisis crecieron en cantidad de gente. Pero en todos aplicamos la misma dinámica: brindamos la merienda, pero junto con ella está el apoyo escolar para ayudar a los chicos"

Ellos también tienen actividades recreativas, pero sin descuidar el aprendizaje de la escuela, porque "hay gurisida que no saben leer, o no se adaptan al grupo que les toca, entonces buscamos diferentes estrategias con las chicas de nuestra organización que se capacitaron para esa tarea".

En el "Feriazo" mostraron en fotos los productos que no pudieron llevar a la plaza, como por ejemplo las huertas, invernaderos, o la tarea de los merenderos, los grupos de madres haciendo zumba o deportes con sus hijos. "En la chacra 111 los chicos ganaron campeonatos y trajeron a exponer sus trofeos en la plaza. Con esta exposición pretendemos tratar de cambiar el pensamiento de la sociedad de Posadas que cree que somos piqueteros y solo estamos para cortar calles; pero cuando lo hacemos es porque nos cansamos de la sordera de los gobernantes".

Además, las organizaciones realizan limpieza en las escuelas y espacios públicos. En el caso de Barrios de Pie en total trabajan en 67 escuelas. "Muchas no tienen porteros, entonces hacemos un contrato y pedimos a la escuela se haga cargo de un seguro, para que si por ejemplo una compañera se lastima, las autoridades se hagan cargo de la atención médica y los remedios, algo esencial, porque nosotros tenemos que comprar el uniforme, los guantes y las botas", indica Sofía.

"Todos estos productos cuestan mucho esfuerzo"

Desde el FOL, Leila Bianchi expresó que muchos de las productos expuestos en la plaza, son parte del gran esfuerzo que hacen en los barrios.

"Todos los días trabajamos en distintas zonas. Hoy muchas no pudieron venir porque trasladarnos también nos cuesta caro; pero los que estamos tratamos de representarlos al demostrar al Gobierno y a la sociedad que trabajamos, que no somos vagos como dicen muchos. Atrás de todos estos productos que elaboramos hay un gran sacrificio. Hay tiempo de ver donde dejamos a los hijos, es salir con sol o con lluvia, en colectivos que tardan horas en pasar por los barrios, en trabajar en las huertas, o con los ladrillos y la madera. También tenemos compañeros en la planta de reciclaje que están presentes produciendo", relató la militante del FOL que también se organiza por cuadrillas en distintas horas para hacer tareas de limpieza.

"Hacemos magia: sacamos de donde no hay"

La Corriente Clasista y Combativa es una de las más numerosas con sus puestos. Miriam Lima, de la chacra 101, quiere mostrarle a los gobernantes la magia que hacen con 4800 pesos. "No nos alcanza, pero somos un grupo dispuesto a mandar para adelante el carro. Así nos arreglamos, sacamos de donde no hay y hacemos proyectos en este caso con el trabajo textil: cortinas, almohadones, sábanas, juegos de toallas. En mi barrio trabajan 20 personas en ese rubro, y el resto hace herrería, panadería, atiende merenderos, comedores, limpieza en barrios y chacras y en una escuela grande. Todo por la plata del plan que cobramos. Y además cuidamos a nuestros hijos y nos capacitamos dentro de la organización".

En este "Feriazo" tuvieron muy buena ventas con las muñecas de tela, almohadones y cortinas. "Gracias a Dios la respuesta de la gente fue muy favorable, incluso con nuestros compañeros que hacen herrería o huertas que vinieron al Feriazo, intercambiamos productos".

"Producimos de manera organizada"

Los puestos de las trabajadoras del Movimiento Popular La Dignidad, fue prolífico y colorido. Lucrecia Ramírez, del barrio San Onofre 2, trabaja en el merendero donde asisten más de 25 chicos y además hacen bordados y crochet. Esos productos de buena costura son los que llevaron a la plaza para vender, así como sillas y mesas de buena madera.

"Ahora estamos armando una cuadrilla para hacer limpieza porque vivimos sobre un arroyo, y cuando se inunda se llena de basura y de líquidos cloacales, y la Municipalidad nunca aparece para limpiar; así que vamos a armar un grupo porque si hacemos ese trabajo para otros, ¿como no nos vamos a ayudar entre nosotros?", se pregunta.

La joven pide que el gobierno ayude a las organizaciones que son la cadena que sostiene a muchos emprendimientos. "Organización nos nos falta, así como en esta feria, nos rebuscamos para vender y comprar las cosas que nos hacen falta. Hacemos talleres para aprender y atendemos los merenderos. Nos gusta lo que hacemos, porque vemos que hay mucha gente con necesidades y sin recursos. Nos tenemos que ayudar entre los vecinos porque el Municipio no existe", graficó.

Ni planeros ni vagos: trabajadores informales

Otra militante de La Dignidad, Beatriz Da Silva, vive y trabaja en Lapachitos, donde tienen comedores, merenderos, talleres de flores de goma eva. Confección almohadas, crean muebles, y están en proyectos de herrería.

"Nos duele que nos llamen vagos porque nosotros trabajamos. No pasa eso de que cobramos el plan y estamos panza arriba en nuestras casas, nos ganamos esa poca plata del plan, y con los emprendimientos buscamos crecer. Ganamos la plata saliendo a luchar. Hay gente que piensa que somos unos vagos "planeros" o mantenidos, y acá les estamos demostrando con nuestros trabajos que no es así. Somos emprendedores y le ponemos el corazón a lo que hacemos", dijo.

"La Municipalidad está ausente en los barrios"

También contaron sobre la tarea que realizan Oscar, Lucas y Miguel Angel, que conforman un grupo de limpieza de los barrios Bella Vista y Lapachitos. "Somos muchos compañeros que estamos en lucha, y vamos a seguir porque sobran las cosas para hacer. Trabajamos en barrido, limpieza, zanjeo, cosas de las que debería ocuparse la Municipalidad, hicimos reclamos pero hacen oídos sordos, así que no le aflojamos a la lucha con los compañeros y los vecinos de nuestros barrio".

Explican que integran una cuadrilla de diez personas,y efectúan rondas dos veces por semana. "Hay una gran acumulación de residuos en diferentes sectores, y tenemos inconvenientes con las calles que se inundan porque los que están en la parte alta inundan a los de la parte baja; mientras la municipalidad cobra por un servicio que no brinda.

Solo limpian lugares públicos y donde mejor les quede el camión, porque si el camino no está en condiciones no se acercan, y en casos de emergencia, como por ejemplo que se incendie una casa como ya nos pasó, es imposible que los bomberos entren. Lo mismo pasa con las ambulancias. Tenemos que sacar al enfermo a "muque" hasta la avenida, para que reciban los primeros auxilios".

Para estos trabajadores, el arreglo de las calles y la falta del agua potable, son deudas pendientes del Municipio de Posadas en los barrios alejados del centro."Así que estamos en la lucha para sobrevivir", subrayan.

Miguel Ángel Soto, del barrio Lapachitos, que integra la cuadrilla de limpieza reclama recursos, porque "con la poca plata que cobramos y con lo que algunos compañeros producen, tenemos que comprar las bolsas, los rastrillos, los elementos para hacer lo que los municipales no hacen".

"Tratamos de ponerle parches a la economía"

Mientras que las militantes de la agrupación Mujeres Valientes, expusieron orgullosas su trabajo que realizan desde hace mucho tiempo con las chicas del barrio. "Tenemos distintos talleres y hoy expusimos almohadones, prendas hechas a crochet, flores de goma eva, sillitas y hamacas para niños y niñas que hacen en la carpintería. Somos 30 mujeres en el barrio Prosol produciendo en la carpintería y tenemos buenas ventas".

Están en ocho barrios haciendo talleres de distintas manualidades: chinelas, bordados, almohadones, todo a mano. "Además armamos el merendero, y comedor para los chicos ahora con apoyo escolar, todo dentro de los programas sociales. No es verdad que no hacemos nada; lo que hacemos está en la plaza, lo pueden ver todos los que quieren acercarse. Laburamos en los barrios, nos organizamos, y tratamos de ir haciendo un parchecito a la economía porque está muy fea la situación. Los maridos de las mujeres están con changas porque no hay trabajo, y la otra gran parte de mujeres que son madres solas, se las arreglan colaborando con los merenderos, y produciendo cosas que después ayudamos todas a vender, y así vamos peleándole a la realidad", remarca.

Tanto Daniela Farañón como Analía Avalos coinciden que muchas mujeres sobreviven con la ayuda que reciben del gobierno. "Pero como es muy poco, vamos viendo como resolviendo la situación de cada una. No hay posibilidad de conseguir un buen trabajo, así que con esos 4500 pesos tenemos que arreglarnos en medio de la precariedad. El mes de marzo que empezaron las clases se notó más que antes la crudeza de la pobreza cuando hubo que comprarle los útiles a nuestros hijos. Por eso nos capacitamos en los talleres y elaboramos lo que hoy todos pueden ver en la plaza. Gracias a Dios vendimos bastante y con eso ponemos solventar algunas necesidades", señalaron contentas.




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