22 de noviembre de 2017

Culturas

Angá Rodolfo

Se aproxima la Navidad. Es el momento de compartir encuentros con los seres queridos. Sin embargo, Rodolfo está solo. En el interior de su hogar litoraleño se batirá a duelo entre su melancolía y el ansia por encontrar una compañía. Con una lograda actuación de Ricardo Torre, la música en vivo de Diego Salvatierra, toques de humor y modismos correntinos, “Angá Rodolfo” es una pieza para destacar. La obra se presenta los lunes a las 21.30 hs. en La Lunares, Humahuaca 4027, C.A.B.A. Por Virginia Vaccarezza para ANRed.


Verano en el Litoral. Una casa de pueblo que ha quedado detenida en el tiempo. En el living, la TV está apagada, el teléfono no suena y nadie golpea la puerta. De un lado, el árbol de Navidad con postales viejas. Del otro, el Gauchito Gil que lo observa todo. Rodolfo llama a Cambá, su gato, para darle de comer. Cambá no viene.
Rodolfo va y viene. Enciende las velas. No puede ser que no lleguen las postales. El árbol está cada año más despojado. ¿Qué va a decir la gente? Ya faltan pocos días para la Navidad y Rodolfo no tiene con quién compartir esa noche… ni ninguna.
“Angá Rodolfo” toma como punto de partida la Navidad, fecha que por lo general trae consigo ciertos escozores. Sin embargo, el 24 de diciembre es el puntapié que nos permite dar el salto hacia la profundidad de la trama. “Angá Rodolfo” (“angá” es “pobre” en guaraní) trata sobre la soledad. No sobre ese sentirse solo de un rato, de un día, de un momento. Es la desolación, la angustia hiriente hasta el desquicio. Es la soledad más absoluta y enloquecedora. Una soledad extrema que atrapa y arrebata sueños.

De manera impecable, Ricardo Torre da vida a un Rodolfo disociado que se debate entre la melancolía y la exasperación por combatir el desamparo. Rodolfo busca postales antiguas para completar el árbol. Llama por teléfono a viejos compañeros que no lo reconocen. Intenta retomar el diálogo con amores pasados. Sin embargo, todo es inútil. Ni siquiera Cambá viene en su auxilio.
Bebe. Enciende la tele. Llama a su madre enferma y le miente sobre su noche navideña. No quiere ir a su casa. La madre es la reafirmación constante de su dolor. El Gauchito Gil vigila. Cambá no aparece.

Rodolfo está desesperado y ese sufrimiento traspasa la escena para hacer carne en el espectador. “Lo único que necesito es alguien a quien abrazar”, aclama Rodolfo amarrándose a nombres del pasado.

La música en vivo de Diego Salvatierra es un elemento fundamental de la obra. A la vez que contextualiza la historia, acompaña los diferentes estados que atraviesa el personaje. Marca los puntos de tensión y emoción, separa los actos, evidencia los silencios.

La escenografía, vestuario e iluminación terminan de darle forma a la pieza que, con dosis de humor, lenguaje guaraní y paisaje campesino, logra conmover hasta la última fibra.

Ficha técnico artística
Actúan: Ricardo Torre
Música original: Diego Salvatierra
Fotografía: Felipe Castro
Diseño gráfico: Felipe Castro
Asistencia de dirección: Nadin Jezabel Gulman
Prensa: Kazeta Prensa
Dirección: Matías Gómez

TEATRO LA LUNARES
Humahuaca 4027. C.A.B.A.
Teléfonos: 4867 3105
Web: http://www.lalunares.com.ar
Lunes 21:30 hs. Hasta el 27/11/2017




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