21 de septiembre de 2017

Culturas

La lección de anatomía, explicada mejor

A más de cinco meses de la muerte de su creador, Carlos Mathus, y a cuarenta y cuatro años de su primer estreno, vuelve a escenario “La lección de anatomía”, una obra que supo trascender épocas y fronteras y que lo seguirá haciendo, dado que aborda un tema propio a la naturaleza humana: la relación entre hija/o y padres y la fragilidad humana ante a las presiones sociales. Se presenta todos los viernes 22:45 en el Teatro Empire, H. Yrigoyen 1934 CABA. Por Leandro Ramos, para ANRed


Mientras finalizaba “La lección de anatomía” el viernes pasado en el Teatro Empire, dos hombres atrás mío comentaban entre ellos “cosa rara, che”, “habrá que googlearlo” y cosas de ese tipo. No eran los únicos, a mi alrededor también se encontraban caras de confusión o directamente de desagrado cuando los actores se paseaban por los bancos a observar y tocar a los espectadores a modo de despedida. Yo estaba fascinado por la obra, me pareció un espectáculo profundo y atrayente en igual grado y me sorprendí al ver que el mensaje que se intentaba trasmitir no había llegado del todo. Claro que la mayoría, como yo, estaban encantados con la representación, pero mientras volvía a casa pensaba que debería escribir esta crítica para aquellos dos señores que terminaron un poco decepcionados. En una de esas, este texto les salta en google.

“La lección de anatomía” se estrenó por primera vez durante el 1º congreso internacional de Medicina Psicosomática allá por 1972 en Buenos Aires. Esto es importante, la medicina psicosomática estudia la relación entre diversas afecciones del cuerpo con la psiquis de una persona. El estrés, las presiones familiares, sociales, las relaciones violentas o los trabajos desgastantes afectan el cuerpo directamente. Por esto, la obra se inicia con el cuerpo despojado y los diferentes personajes irán transitando por situaciones cotidianas de estrés y sufrirán las condiciones de opresión familiar o social a las cuales son sometidos nuestros cuerpos en esta sociedad.

En el comienzo, actrices y actores se desnudan y sin maquillaje ni disfraces de ningún tipo comienzan a observarse y tocarse como si fueran extraterrestres. Hasta acá no hay problemas, no hay enfermedades ni sufrimiento en la individualidad del cuerpo. Hasta que aparecen los padres, esos que te dicen todo el tiempo lo que tenés que hacer, lo que deberías pensar, a dónde tenés que ir y te exigen mejorar y ser exitoso, mientras uno crece y corre. Corre hasta caerse y frustrarse. Después el amor de pareja tóxica que va y viene, que hace que los cuerpos se unan y se distancien conforme se amen o se odien. Se representa el tipo de relación donde el amor y el odio son lo mismo. También el trabajo y la rutina son temas centrales. La exigencia de correr todos los días para llegar a ningún lado. Allí donde la mente cae en la ilusión del crecimiento personal y de la perfección y exige al cuerpo que rinda cada vez más y más.

En todos estos casos el que sufre es el cuerpo. Creo que a lo largo de mi vida pasé por todas estas situaciones, o similares, por eso la obra me conmovió en lo más profundo. Quizás haya sido diferente para los hombres que se sentaron atrás de mí, pero lo dudo. Para la próxima, les diría que hagan memoria y sepan que la puesta en escena es un reflejo de lo que muchas veces olvidamos o acallamos.

El movimiento continuo y creciente de los actores es el recurso mejor utilizado en la obra. Mediante la gestualidad y la voz cada personaje construye sentido. Antonio Leiva, miembro del elenco original supo poner el énfasis donde se debía, prescindiendo de la música. La obra “La lección de anatomía” es una metáfora de la psiquis enferma del hombre. También de lo enfermizo que puede ser un padre infeliz o frustrado educando una hija o un hijo, porque la cadena se repite y un individuo incapaz de dar amor y enseñarlo genera individuos incapaces a su vez de lo mismo. Y aún más, la suma de individuos en posiciones de privilegio que son incapaces de sentir amor deviene en un sistema despiadado y exigente que enseña odio y violencia. “La lección de anatomía” es, por esto, una crítica aguda a la sociedad y su núcleo familiar.

Los más de treinta años en escena y más de dos millones de espectadores, cifras inimaginables para una obra independiente, hacen que “La lección de anatomía” ya sea un clásico imperdible. Lo único que resta es decir a los espectadores que la observen con atención, dejen sus expectativas a un lado y permitan despejarse de la rutina, que siempre es saludable.

“La lección de anatomía”

Teatro Empire (H. Yrigoyen 1934 , CABA)
Entradas en el teatro o por alternativa Teatral: http://www.alternativateatral.com/obra53014-la-leccion-de-anatomia
Elenco:
Charlos Distefano
Yamila Gallione
Sofia Gelpi
Luciano Heredia
Edu Kacheroff
Marcos López
Alejandro Melgarejo
Paula Tedeschi
Textos y coreografía: Carlos Mathus
Director Repositor: Antonio Leiva
Banda sonora: Antonio Leiva
Asistente de dirección: Luciano Heredia
Coordinación: Laura Calle Rodríguez
Coach: Lorena Díaz
Preparador físico: Daniel Bartra
Preparadora vocal: Cristina Wasylik
Luminotécnico: Lautaro Romano
Fotografía: Ram Estudio – Ricardo Maciel
Diseño: Della Bella hnos.




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