17 de abril de 2017

Trabajadoras/es

AGR – Clarín: continúan el acampe y las movilizaciones

Junto al portón de una fábrica vallada con metal y alambres de púa y copada por policías y “barras”, los trabajadores de Artes Gráficas Rioplatenses, perteneciente al Grupo Clarín, celebraron tres meses de su lucha con un festival donde cantaron los grupos Tallados Rostros y Lunfardo Sur. El viernes 7 de abril, ante un inmenso operativo represivo, los trabajadores tuvieron que desalojar la planta que ocuparon por 82 días, pero inmediatamente montaron en la puerta una gran carpa donde resisten a una de las patronales más grandes del país que pretende echar a todas los operarios para contratar personal precarizado. La Agencia de Noticias Redacción (ANRed) dialogó con algunos de los protagonistas de la jornada realizada el sábado 15 después de las 21 horas con la presencia de cientos de personas. Por Nicolas Rijman para ANRed/ Foto de tapa Agustina Salinas


Primer balance

“La toma nos sirvió a todos nosotros para garantizar que la fábrica siga viva y para demostrar que la quiebra es retrucha. Nos sirvió para mostrar lo que se puede hacer cuando una fábrica hace un lock out como lo hace Clarín y con la impunidad con lo que lo hizo. No hubo ningún procedimiento de crisis, no hubo ninguna quiebra y entonces los trabajadores desde el día uno que nos dijeron que la cerraban, la tomamos. La toma nos sirvió también para garantizar que no hubiera ningún vaciamiento. El balance lo vemos positivo en todo sentido”, afirmó Gerardo, integrante de la Comisión Interna de AGR y trabajador de la planta desde hace 20 años. “Cada uno de nosotros somos trabajadores, no estamos preparados para esta situación, y nos tuvimos que organizar para ver dónde dormíamos, donde comíamos, cómo íbamos a hacer actividades para juntar plata para el fondo de lucha, cómo nos levantábamos física y psicológicamente como personas, como trabajadores, para pelear cada día en todas las áreas. En ese sentido nos sirvió. Y también fue algo que nos fue pasando y con el tiempo nos dimos cuenta que fue algo que nos superaba a nosotros como trabajadores. Me refiero a que venga la gente y hasta pidan autógrafos a los compañeros”, destacó.

El delegado sindical sostuvo que “cuando sufrimos este despido, sabíamos que venían por todo. Después fueron por Banghó, por Volkswagen, por Canale. Incluso fuimos a acompañar a los compañeros de Easy. Sabíamos que ante un despido, los trabajadores tienen que ocupar la planta, fábrica o lo que sea como una forma de reclamar y difundir el conflicto”. “Nos dimos cuenta que estábamos peleando con el Grupo Clarín, alineado con el gobierno. Lo que quieren es flexibilización laboral, quieren terminar con la organización. El Grupo tiene un montón de trabajo y lo tercerizan para desviarlo y de esa forma tener la producción dando vueltas por el gremio en complicidad con el mismo sindicato gráfico”, denunció Gerardo.

Acerca de la Federación Gráfica Bonaerense, Gerardo añadió que “cuando se empieza a desarrollar la lucha después de la primera represión, el sindicato nos dice que va a mandar tres micros para acá, para garantizar que esto estuviera rodeado de gente y se pueda realizar un abrazo. Nunca ocurrió eso, nos tendieron una trampa. ¿Qué nosotros necesitamos el sindicato? Si, lo necesitamos como entidad, lo usamos para presentar escritos y demás, pero siempre estuvo ausente del conflicto. Le reclamamos al sindicato que hiciera algo y tuvo que convocar después de 30 años a un paro, que fue un paro trucho porque ellos no garantizaron que fuera general, sino que nosotros fuimos por las gráficas informando lo que pasaba e intentando garantizarlo”.

La reacción del Estado

“El Ministerio de Trabajo estuvo en total complicidad con la empresa. En la primera reunión que fue al segundo día de ocupación nos tomaron como rehenes. Hicieron una reunión muy larga, que veíamos que no iba a ningún lado. Ahí nos dimos cuentan que estaban en complicidad con Clarín, porque mientras se desarrollaba esta reunión y el grueso de los compañeros estaba afuera apoyando en una movilización enorme, la policía avanzó bajando vallas para tomar otra vez la planta”, señaló el gremialista.

Gerardo explicó que “el del viernes 7 fue el tercer intento de desalojo. El primero lo intentaron el segundo día de toma. Cuando se empezó a llenar de gente apoyando, se le pidió la orden a la policía y no había ninguna orden. Fuimos a la Fiscalía y no había ninguna denuncia. La orden vino directamente de [ministra de Seguridad Patricia] Bullrich y del gobierno de la Ciudad, porque estaba gendarmería y la policía”. “En el segundo intento de desalojo, ellos habían alertado incluso a los hospitales que iban a venir heridos de AGR. Sabíamos que estaba la orden firmada, pero después que se hace conocido y lo denunciamos, a partir de las 12 de la noche de ese lunes [3 de abril] hubo un apoyo importante de compañeros y organismos sindicales, políticos, sociales y de derechos humanos. Había más de 1.500 personas rodeando la planta. Ellos tuvieron que evaluar y terminaron desestimando la orden, porque el costo lo íbamos a pagar los trabajadores pero también ellos porque los íbamos a denunciar. Hubo tres puntos estratégicos donde la policía estuvo concentrada para venir”, recordó.

“En el tercer desalojo ellos se envalentonaron. La lectura político que hacíamos nosotros es que tenía que ser después del paro general del 6, porque si no iba a quedar mal porque era como alimentarlo. En febrero tuvimos una reunión con el ‘Triunvirato’ de la CGT. Ellos después tienen una cumbre en Mar del Plata y de ahí sale la resolución de hacer una movilización. Después de esa movilización, supuestamente, iban a anunciar el paro. Nuestra lectura era que el reclamo viene por abajo porque no hay una familia que no tenga un desocupado, un despedido o no le haya llegado el tarifazo. Tuvimos la razón, cuando en el acto de marzo convocan el acto y no dan la fecha…”, consideró el integrante de la Comisión Interna de AGR.

Gerardo remarcó que “ese viernes 7 ellos vienen a pasarnos por arriba. Ya envalentonados con la movilización a favor del gobierno y después con el paro que era un paro de desahogo. Sabíamos que venían con todo después de haber reprimido en la Panamericana. Nos encontramos con que vinieron al mediodía con armas de guerra. La primera línea que tenían portaba armas de fuego e incluso tenían la etiqueta de que eran armas importadas de Estados Unidos. Venían a estrenarla con nosotros. Nos llegó un audio donde decían a quién tenían que agarrar y que nos tenían que moler a golpes y después encerrarnos”.

“Habíamos hecho una evaluación de que la lucha seguía y que simplemente iba a haber un cambio de escenario. La evaluación que hacíamos es que si teníamos compañeros heridos y demás, teníamos 2 problemas: uno era el despido y el otro que la familia no iba a querer verse involucrada en una situación así, ante la misma presión de la patronal que sigue mandando cartas documento. Ahora está mandando conciliaciones para aceptar la indemnización y el despido. Nosotros habíamos dicho ‘entramos todos juntos y salímos todos juntos’”, reafirmó.

Sobre el día del desalojo, Gerardo recordó que “ante la mediación que pudimos tener con ellos, les dijimos: ‘queremos garantizar de que cuando dejemos la planta, vean que está en las mejores condiciones y quedarnos con esa tranquilidad’. Ese mismo día se pudo conciliar con ellos. Entró una cámara de la policía y una nuestra. Se recorrió toda la planta y se labró un acta donde dice que todas las maquinas estaban en excelente estado y en funcionamiento. Para nosotros eso era clave porque sabíamos que la empresa iba a jugar a eso. Apenas saliéramos iban a romper todo, incluso para cobrar el seguro y hacernos causas penales a nosotros. Ellos decían que iban evaluar las indemnizaciones en función de los daños de la fábrica”.

Según el representante sindical, “cuando se da ese cuadro represivo, decidimos salir en paz y resolver esa situación. Incuso en el acta figura acampar acá, porque si no, nos hubieran reprimido, sacado del acampe, cercado este lugar y ni siquiera hubiéramos podido acercarnos. En ese sentido, nos parece fabuloso haber podido salir de esa forma”.

Continuidad de la lucha

“Después del desalojo inmediatamente nos instalamos acá. Simplemente cambiamos el escenario. Lo que hace la empresa es cercar todo. Incluso delante de la planta vimos que pusieron una reja y trajeron más de 200 personas que estuvieron levantando paredes detrás de un vidrio blindex y cerrando todo. Pusieron cámaras. Queremos denunciar que trajeron gente de seguridad que no es ‘de seguridad’. Son los famosos ‘pintas’ (barrabravas) que habíamos denunciado. Se tapan la cara y están con los perros dando vueltas, mirando todo el perímetro. Incluso pusieron cámaras nuevas de seguridad, sensores de movimientos… Nosotros lo vemos como una provocación. Problemas de plata no tienen. Ellos necesitan que esto siga funcionando por eso lo cierran como lo cierran. Todo el perímetro aseguraron y la policía sigue siendo funcional a ellos porque se llenó todo el perímetro de policías. Seguimos teniendo la cámara de espionaje que se corrió del lugar donde estaba. Incluso tuvimos provocaciones de la propia policía con una camioneta que estaba instalada enfrente con un tipo filmando”, detalló Gerardo.

“¿Cuál es el plan nuestro? Nos sacaron de la toma, ahora estamos afuera y estaremos en todos lados. Como una primera medida nos movilizamos el miércoles 12 al Ministerio de Trabajo. Nos sirvió porque estaban los maestros con su carpa en la Plaza de los Dos Congreso”, sostuvo.

Acerca de la revista “Viva de los Trabajadores”, Gerardo consideró que “era un golpe importante hacer esa revista. Fue un golpe anímico porque volvimos a mover la planta. Después de que la empresa decía que la cerraba definitivamente y sabíamos que era mentira. Nos acusaban de que no estábamos capacitados. Demostramos que sí e hicimos la revista con mayor calidad que ellos que la mandan a hacer a Uruguay. Y nos sirve hoy estando afuera, para seguir vendiéndola y seguir costeando este acampe y las familias. Estamos superando casi los 20 mil ejemplares vendidos”.

El representante sindical denunció que “nos llegó un correo donde la empresa estaba facturando por un solo trabajo que estaba haciendo y era de millones. Mientras estábamos con la planta tomada, ellos siguieron haciendo los trabajos. El Ministerio de Trabajo fue completamente cómplice. Ante la Afip es fácil saber que estaban operando. Además, cuando ellos vuelven a la planta, con la policía ingresan los gerentes de antes. Los jefes siguen trabajando para AGR, lo que se puede ver por Anses. La movilización del miércoles fue importante porque el Ministerio le da razón a la empresa diciendo que fue un cierre total. Es sencillo darse cuenta que no es así porque AGR sigue operando, sigue con sus clientes, sus trabajos siguen en los kioscos. Era importante ir al Ministerio para mostrar las pruebas que esto es un cierre trucho. Esto va a seguir operando”.

Sobre la próxima semana, Gerardo explicó que “el miércoles que viene nos vamos a encontrar en San Juan y Pellegrini, Ciudad de Buenos Aires, para después ir y rodear una de las empresas del Grupo Clarin. Vamos a ver cuál será. No podemos decir cuál porque la policía es operativa de ellos. Los sábados rodeaban el diario Clarín, tienen rodeado AGR e incluso Canal 13”. “Nuestra fuerte va a ser también la Feria del Libro. Es muy importante: cada vez que tuvimos un conflicto en AGR y cada vez que amenazábamos que íbamos a ir a la Fería, el conflicto se solucionaba. Vamos a buscar el apoyo de escritores y editoriales, que se solidaricen”, añadió.

Por último, Gerardo agradeció “a todos los medios independientes. Clarín levantó un cerco mediático, pero todos los medios independientes junto a las redes sociales fue algo que nos permitió romperlo”.

La Comisión de Familiares

“La Comisión de Familiares nació el tercer día de la ocupación de AGR, después de la represión que sufrimos. Nació por la necesidad de organizarnos. Al principio nos veíamos acá en la puerta, nos empezamos a reconocer como familiares de los trabajadores. Nos organizamos para apoyar la lucha y también para apoyarnos entre nosotros y nosotras porque la situación es difícil. Mientras nuestros compañeros estaban ocupando la planta, nosotras estábamos en la casa con los chicos tratando de apoyar en algo. La Comisión de Familiares cumplió el rol de mantener a las familias organizadas y hacernos el aguante”, comentó Rocío.

“Participamos en las actividades de fondo de lucha, yendo a recorrer lugares de trabajo a explicar la lucha que se estaba llevando a cabo en AGR y a pedir la solidaridad económica para sostener materialmente la ocupación y el acampe que empezó los primeros días. Recorrimos muchas dependencias estatales de distintos Ministerios, Aeroparque, fábricas y distintos lugares donde nos invitaban, como por ejemplo murgas durante el carnaval”, reseño.

Según ella, “siempre tuvimos en claro que esta era una lucha testigo tanto para los trabajadores como para el gobierno porque acá no se trata de una crisis de una empresa, sino de un cierre fraudulento con el objetivo de precarizar las condiciones de trabajo. Eso lo entendimos desde un primer momento y muchas de nosotras que trabajamos (muchas somos docentes) también entendimos la importancia del triunfo de esta lucha como trabajadoras, para que no pasen los planes de flexibilidad laboral en los distintos gremios. Es una lucha fundamental y se hizo mucho para extenderla y sumar a otros sectores que están afrontando despidos y precarizaciones”. “La lucha sigue, ahora desde afuera. Seguimos planteando la reincorporación de los trabajadores, la reapertura de la planta y apoyando todas las acciones que resuelvan los trabajadores”, concluyó.

ANRed también dialogó con Mariela, la voz del dúo folclórico Tallados Rastros. “Nos parece muy importante apoyar a los trabajadores de AGR por su reincorporación. Es una momento donde el tema de los puestos de trabajo esta embromado. Soy docente y estamos todos los trabajadores peleándola de conjunto, apoyándonos”, destacó Mariela, que cantó con el delantal puesto. Vale añadir que ya se realizaron decenas de recitales frente a la planta y tocaron cientos de artistas.

Una postal de Argentina

Luego de cantar y bailar chacarera, tomó la palabra Pablo Viñas, secretario general de la Comisión Interna de AGR. “Hoy estamos cumpliendo 90 días de lucha en Artes Gráficas Rioplatenses y una vez más quiero reivindicar el orgullo, que creo que es mutuo, que tenemos con la Comisión de Mujeres y de Familiares por este enorme aguante, esta lucha que recogió los mejores métodos de la clase obrera a los que la burocracia sindical les escapa como a la peste. Y si ese conflicto, a pesar del bloqueo mediático, se dio a conocer, logró instalar la discusión sobre el paro general en enero cuando supuestamente no pasa nada, logró un paro del gremio gráfico y todo lo demás, fue justamente por utilizar esos métodos con lo que quedó expuesta la tregua de la CGT, quedó expuesto que ‘el verano sin despidos’ del gobierno y la CGT era una mentira. Fue con el método de la ocupación de fábrica y del acampe”, comenzó afirmando en su discurso.

“Tuvimos cortes de ruta, una campaña de boicot al diario Clarín. Como nos entusiasmamos con el método del boicot, si no se resuelve la reincorporación de los trabajadores, ya estamos discutiendo un boicot a la Feria del Libro, que es el evento anual más importante del Grupo”, añadió.

Para Viñas, “AGR es una postal de la Argentina y de la crisis capitalista: de un lado, hay trabajadores exigiendo sus puestos de trabajo y la puesta en marcha de la producción; del otro, un muro con alambre de púas, con ratis y con escopetas, custodiando despidos que lo que buscan es arrasar con los derechos obreros. Esa es la postal que estamos combatiendo y abriendo el camino para nuevas ocupaciones y una lucha más intensa contra el ajuste y la represión”.

“Los tipos pensaban que nos dejaban en el hospital y terminaba ahí. Pero al día siguiente, con ayuda de los compañeros aeronáuticos, estábamos construyendo una carpa que tiene tres metros de alto y seis por once. Por lo cual, Magnetto, quédate tranquilo, porque ya nos preparamos para aguantar lo que haya que aguantar”, desafió el sindicalista.

Por último, pidió reforzar “con todo” el fondo de lucha con la venta de la revista ‘Viva de los trabajadores’ para seguir apoyando a los obreros. El recital finalizó con la presencia de la banda de rock Lunfardo Trió que tocó cerca de la madruga en las puertas de esta planta ubicada en Corrales 1393, en el barrio porteño de Pompeya.




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