19 de febrero de 2017

Internacional

Latinos-as protagonizan el primer paro masivo hacia Trump en medio de la cacería de inmigrantes

En Estados Unidos, la comunidad inmigrante latina se auto convocó por las redes sociales para realizar el jueves 16 de febrero un paro general llamado “Un día sin inmigrantes”. La intención fue protestar en contra de las políticas migratorias que ya está implementando el Presidente Donald Trump y demostrar que ellxs son un motor de la economía. Con temor a ser echados del “Sueño americano”, los-as inmigrantes toman iniciativas de resistencia y por el otro lado, el gobierno, queriendo cumplir su promesa de campaña, endurece cada vez más el accionar en contra de ellos-as, sin importar si tienen permiso de trabajo o estén sin papeles. Por Lorena Mans desde EE.UU para ANRed


Desde las redes sociales y desde el boca en boca se convocó al paro que lo denominaron “Un día sin inmigrantes”. Mucha gente dudaba de la convocatoria porque no había organizaciones visibles que llamaban a la cita. No eran sindicatos, organizaciones civiles o movimientos sociales visibles. Eran “eventos en Facebook”, “flyers” y “hashtag” que llamaban a hacer 3 cosas: No ir a trabajar, no llevar a lxs hijxs a la escuela y no comprar.

Este paro de trabajadores-as inmigrantes, convocaba a todas las personas en esa condición, pero los-as que más le pusieron el cuerpo fueron los-as latinos-as.

Mucha gente no participó porque no tenían información concreta. Solamente se veían múltiples eventos de Facebook. Cómo saber cuál era el oficial? Quién convocaba? Nunca se supo. Sin embargo, tuvo una gran repercusión más allá de lo inmanente que fue. Movilizaciones numerosas se realizaron en ciudades importantes de varios Estados como Chicago, Texas, California o New York. Un docente de Austin, Texas, nos comentó que en esa ciudad, no se conocía bien quien organizó el paro, pero había muchos jóvenes activos que nunca se habían manifestado antes.

La espontaneidad de estas manifestaciones tienen impacto, pero se desconoce cuáles serán los pasos a seguir.

Los-as inmigrantes aportan fortunas a la economía estadounidense

Muchos restaurantes no abrieron sus puertas. Las calles comerciales de Queens, una ciudad con mucha población latina en New York, estuvieron desoladas con casi todos los negocios cerrados . Gran parte de los restaurantes latinos tenían sus persianas bajas y dejaban un cartel donde explicaban que ese día estaba cerrado en apoyo a lxs inmigrantes. Pues claro, esos dueños de locales no sólo tienen empleados-as latinos-as, sino que ellos también lo son. Pues es mucho más fácil, si se tiene el capital, ser dueño de un negocio en Estados Unidos que conseguir una visa de trabajo o una residencia ya que la Ley Federal no dice que una persona sin papeles no puede abrir un emprendimiento comercial.

Solo los-as inmigrantes indocumentados han aportado el último año 12 mil millones de dólares en impuestos según el Instituto de impuesto y política económica. Esta cifra hay que sumarle sus gastos cotidianos dentro de los Estados Unidos en alimento, vivienda, transporte individual o público, gasolina, ropa, educación, salud, etc. Es por eso que ven propicia la modalidad de paro. Una de las consignas de la convocatoria decía “Sin nuestro trabajo, este país se paraliza”.

Las Medidas de Trump contra la inmigración ya son un hecho

El 25 de enero, El presidente Donald Trump firmó dos órdenes ejecutivas sobre inmigración. Una es sobre la contratación de 15 mil efectivos más entre agentes fronterizos y ICE que saldrán a cazar inmigrantes, y la construcción del famoso muro y de espacios de detención en los límites de las fronteras del sur del país.

La otra orden se trata sobre cumplir las leyes migratorias en Estados Unidos y despojar de fondos federales a las ciudades santuario, que son regiones donde las políticas locales no persiguen a los inmigrantes, de hecho algunas veces los apoyan con políticas públicas. Generalmente en esas zonas, la policía migratoria no puede deportar. El vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, declaró ése día en conferencia de prensa: "Despojaremos a las ciudades santuarios que albergan a inmigrantes indocumentados, de los fondos federales".

Miami, ubicada en el Estado de Florida, una ciudad llena de inmigrantes latinoamericanos-as y caribeños-as, decidió no ser más ciudad santuario. El Alcalde Carlos Giménez dijo que su decisión es puramente financiera ya que no quiere arriesgar alrededor de 355 millones de dólares al año que el condado recibe de fondos federales. Los gobernantes de ciudades como New York o Los Ángeles, le hacen frente a las políticas migratorias de Trump y afirman que continuarán siendo santuario.

El viernes 17 de febrero salió a la luz que el 25 de enero el secretario de Seguridad John Kelly había escrito un documento donde se pide una militarización dedicada al arresto de indocumentados movilizando hasta 100 mil efectivos de la Guardia Nacional. Esta es una propuesta que Trump está evaluando. Pero cuando salió la noticia en los medios, tuvo que salir el Vocero de la casa blanca a desmentir esa consideración.

Movilizan y reclaman contra las deportaciones hasta los curas

“Un día sin inmigrantes” no fue la única iniciativa de la comunidad latina. Al día siguiente, miles se concentraron en el Departamento de Migraciones ubicado en Washington DC para exigir el cese de deportaciones. En el Estado de Virginia, líderes religiosos se manifestaron en el Departamento de Migraciones de la ciudad de Fairfax para pedir que la policía deje en paz sus lugares de rezo.

Suele pasar que algunas iglesias son usadas por inmigrantes que no tienen papeles legales para refugiarse ante la búsqueda intensiva que comenzó a tener el gobierno. Existe una Ley donde dice que espacios públicos como hospitales, edificios religiosos, escuelas o centros comunitarios, son espacios protegidos donde ICE (Inmigration and Customs Enforcement), que es la policía migratoria, no puede pasar.

En Virginia ICE esperó a 6 inmigrantes que se refugiaban en una iglesia, para detenerlos cuando salieran y así lo hicieron. Ahora en Denver, una mujer con 4 hijos y 20 años viviendo en EEUU se está refugiando también en una iglesia. Ella declaró a los medios: “Llevo 20 años pagando impuestos”

También peligran los que tienen DACA

DACA, que en Español es Consideración de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, es un permiso que considera la estadía a personas que llegaron cuando eran niños-as. Fue lanzado por la Secretaría de Seguridad Nacional de EEUU en el 2012 cuando Barack Obama era Presidente pero sólo lo aplican algunos Estados como California . Con el DACA, la persona que lo obtiene puede trabajar y estudiar. Como la Universidad es paga, solamente pagarán como un residente o ciudadano, ya que los-as estudiantes internacionales pagan mucho más. Alrededor de 750,000 jóvenes tienen este beneficio que es como una especie de “ilegalidad legal”.

Pero ya en Tacoma, Washington, Daniel Rodríguez, de 23 años con beneficio de DACA fue encarcelado por la policía migratoria y varios manifestantes hacen vigilia para meter presión ante la detención. La excusa para arrestarlo fue que tiene un tatuaje que podría estar relacionado con bandas pandilleras.

Si denuncias violencia en tu hogar, podés ser deportada

Así le sucedió a una inmigrante trans, en el Paso, Texas. La semana pasada una mujer trans fue a denunciar y pedir protección por un caso de violencia doméstica al juzgado de ese condado. El resultado fue que ICE vino a arrestarla por su condición de indocumentada. Aparentemente el violento la denunció a “la migra”. La fiscal de El Paso, Jo Anne Bernal, declaró que esta medida puede establecer un precedente con un retroceso para los derechos de la población que sufre violencia de género. Es probable que las personas que sufren violencia no quieran denunciar, para no correr el riesgo de ser deportadas y la consecuencia sería que elijan seguir conviviendo con sus agresores. Se evidencia otras vez, que las mujeres y trans corren con más desventajas y riesgos.

Barack Obama, el gran deportador de inmigrantes

El presidente que ahora “todos extrañan”, Barack Obama, fue el que más gente deportó en los últimas décadas en Estados Unidos. Según datos del Departamento de Seguridad Nacional, analizados por el periodista Jorge Cancino, se observa que en los años de presidencia de Obama se deportaron más de dos millones quinientas mil personas, en un total de 11.3 millones de inmigrantes sin papeles.

El número supera a sus colegas: Ronald Reagan deportó a 168 mil personas, pero regularizó a 2.7 millones de indocumentados dándole ciudadanía. Fue el presidente con política migratorias más favorables, mientras que por otro lado, atacaba a países centroamericanos en plenos procesos de guerrillas revolucionarias.

Bush padre deportó un 17 por ciento menos que Reagan. Bill Clinton, echó del país a casi 870 mil personas y Bush hijo alrededor de dos millones. Con Trump, es posible que se rompa el record. Pero también habría que tener en cuenta, como dicen los mismos migrantes, cómo perjudicaría esta decisión a la economía del país.




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